Decidieron ayudar a conservar las aves de la región porque era un tema de interés general para el grupo, y pidieron ayuda a las personas responsables de ARML.
Tras escuchar sus diversas propuestas, decidieron ayudar a mantener una caja nido de cernícalo menor en el Valle del Guadalentín (Saladares). Necesitaba un cambio radical en las cajas nido debido a las leyes sanitarias destinadas a minimizar el riesgo de infestaciones parasitarias entre la población menor de cernícalos.




También plantamos trigo de forma tradicional en la zona circundante para fomentar alimento para los cernícalos y los insectos y roedores que también forman parte de su dieta.
Una caja nido para cernícalos menores es una construcción única que permite a una colonia de cernícalos menores establecerse, como estrategia para crear nuevas colonias en este tipo de edificios y evitar la extinción de la especie a corto y medio plazo.




Como aún les quedaba dinero del billete dorado, nos ofrecieron otra actividad similar, esta vez en un ecosistema muy diferente.
En lugar del valle, estaba en las montañas.
Fuimos a Sierra Espuña, un parque regional clasificado como Área de Protección Especial para las Aves (SPA) y Sitio de Importancia Comunitaria (SCI).